Naciste con un cerebro de segunda mano. No lo diseñó nadie para ti: te lo dejaron en herencia miles de generaciones que resolvieron problemas que tú ya no tienes.
Viene de lejos es una revista de psicología evolutiva. Nuestra pregunta es siempre la misma: ¿qué problema resolvía esto cuando aparecía? Si algo te incomoda —el miedo a hablar en público, los celos, el ansia de azúcar, la necesidad de que te aprueben— probablemente no sea un fallo. Es una respuesta antigua a un mundo que ya no existe.
Los monos que no tuvieron miedo no dejaron nietos.La frase que resume toda la revista
La oscuridad es el ejemplo perfecto. Durante millones de años, la noche africana estuvo llena de felinos que cazan mejor que tú ves. Los individuos despreocupados, los que dormían lejos del fuego, murieron antes de reproducirse. Los nerviosos —los que se sobresaltaban con cada crujido, los que corrían hacia la cueva al anochecer— fueron nuestros abuelos. Tú eres el resultado de su ansiedad.
Tres reglas que no rompemos
- Tendencia no es destino. Que algo tenga raíz evolutiva no lo hace bueno, inevitable ni justificable. Explicar no es excusar.
- Hipótesis marcada como hipótesis. Buena parte de la psicología evolutiva es debate abierto. Cuando algo no está cerrado, lo decimos.
- Nada de "la naturaleza humana" en singular. La variación entre personas y culturas es parte del dato, no ruido que estorba.
Escribimos como si te sentaras con nosotros junto a una hoguera. Porque, en el fondo, es exactamente lo que llevamos haciendo 800.000 años: contarnos historias para no tener miedo.